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12 - Ene - 2018

Tanto si te propones ahorrar algo de dinero para la jubilación, como ponerte en forma, aprender inglés o comenzar una nueva afición, los propósitos de año nuevo son una excelente forma de empezar el año con metas sólidas. Sin embargo, alrededor del 80% de los propósitos se abandonan en febrero, y esto es porque a veces es difícil mantener la constancia en tus planes.

Sigue estos sencillos consejos para mantener tus propósitos durante todo el año, ¡e incluso durante el siguiente!

 

Ante todo, planificación

 

Planifica tus propósitos con antelación para que no te pillen por sorpresa el 1 de enero. De esta manera seguro que empezarás el año con buen pie. Para ello, asegúrate de tener todo lo necesario antes de empezar, tanto si se trata de unas nuevas zapatillas para el gimnasio, una libreta para escribir historias cortas o incluso una cuenta de ahorros especial. Una vez que estés listo, ¿por qué no empiezas unas semanas antes de Año Nuevo para tomar impulso? 

 

Paso a paso

 

Cuando pienses en tus propósitos, procura empezar con pequeños cambios específicos e ir de uno en uno. Por ejemplo, si te planteas ponerte en forma, puedes dividir tu propósito en pequeñas metas más asumibles para hacer dieta y ejercicio. Empieza con una actividad en el gimnasio y tomando un desayuno saludable cada mañana. Y, una vez que estas dos metas las conviertas en rutina, puedes ir añadiendo otras metas.

Escribir tus propósitos también puede ayudarte a conectar más con ellos. No te olvides de apuntarlos en tu agenda como si fueran citas importantes. Así tendrás tiempo suficiente para ir al gimnasio o dedicar las tardes de los domingos a prepararte comida para la semana siguiente. 

 

Motivación

 

Habla de tus propósitos con familiares y amigos; de esta forma podrán motivarte para seguir adelante y recordarte por qué decidiste llevarlos a cabo.

Unir fuerzas con algún amigo es otra forma estupenda de mantener tus metas. Cuando se comparte una causa común es más fácil motivarse el uno al otro en los momentos de debilidad. También puedes buscar en Internet o redes sociales a otras personas que se hayan propuesto las mismas metas que tú cuando necesites un empujón.

Por último, recuerda recompensarte cuando consigas pequeñas metas y no te desanimes si tienes un mal día y no cumples algún objetivo. ¡Olvídalos y mañana será otro día para empezar con fuerza!

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