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26 - Dic - 2017

La vitamina D fortalece los huesos, mejora el estado de ánimo e, incluso, puede proteger contra el cáncer. ¡Por eso la llaman la “vitamina del sol”! Sin embargo, te sorprendería lo complicado que es alcanzar la dosis diaria recomendada, especialmente durante los meses de invierno. A continuación, explicamos los mejores métodos para recargar tus niveles de vitamina D, independientemente del tiempo que haga, y así nutrir tu cuerpo y tu mente. 

 

¿Qué es la vitamina D?

 

La vitamina D regula la cantidad de calcio en la sangre, los huesos y el intestino, y ayuda a conseguir unas partículas esenciales de los huesos denominadas fosfatos. Es la única vitamina que el cuerpo produce de forma natural mediante la exposición a la luz solar, ya que casi todas las demás vitaminas se adquieren a través de nuestra dieta. Por lo tanto, la forma más efectiva para alcanzar la dosis necesaria de vitamina D es tomando el sol. Además, la vitamina D es la única que el cuerpo transforma en una hormona, que conocemos como vitamina D activada o calcitriol.

 

¿Por qué es necesaria?

 

Necesitamos la vitamina D para mantener sanos nuestros huesos, dientes y músculos. Pero, además, se ha demostrado que la vitamina D también mejora el bienestar mental porque ayuda a que el cerebro segregue serotonina, comúnmente conocida como “hormona de la felicidad”. Asimismo, algunos estudios científicos asocian su déficit con algunos tipos de cáncer, enfermedades cardíacas y la diabetes tipo 1. Si sueles resfriarte o coges la gripe con frecuencia, te sientes cansado, ligeramente deprimido o sufres dolor muscular, de espalda o de huesos (especialmente osteoporosis o artritis), aumentar tus niveles de vitamina D puede ayudarte, aunque esto solo sería una parte del tratamiento necesario en función de tus necesidades específicas.

 

¿Cómo puedo aumentar mis niveles de vitamina D?

 

Muy sencillo: ¡sal más a la calle! Tanto si decides salir a comer a la calle o ir más de picnic o de paseo durante el fin de semana, asegúrate de salir al exterior al menos una vez al día. Es cierto que ahora hace frío en la calle, pero hay muchas actividades al aire libre que puedes realizar como la jardinería o simplemente pasear. Es mucho más difícil recibir rayos UVB durante el invierno, sobre todo si nos ponemos protector solar, así que intenta salir al exterior cada día durante 20 ó 25 minutos entre las 12 h y las 14 h.

Una dieta rica en vitamina D también ayuda. Come más pescado azul (como el salmón), yemas de huevo, lácteos (leche y yogur), avena y tofu. Y, si estás en riesgo de déficit de vitamina D, es posible que necesites tomar un suplemento. Los grupos de riesgo son aquellos que no salen al exterior, como los que trabajan en una oficina o las personas mayores, los niños menores de 4 años, las mujeres embarazadas y las personas con un tono de piel más oscura.

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